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dimecres, 28 de setembre de 2011

Capítulo 4

Se gira, y una sombra desaparece. ¿Qué ha sucedido? ¿Habrán sido imaginaciones suyas?
Pero cuando oye gritos, justamente que la llaman a ella, por su nombre, se da cuenta de que no, no fue una imaginación. Asustada, se tira al suelo, tapándose la cara, su segundo obsequio más valuoso.
Se tapa un buen rato hasta que no oye nada. Descubre poco a poco la cara, dándose cuenta de que ahí no hay nadie.
Se levanta lentamente, intentando no hacer mucho ruido, no se acaba de fiar de que aquella ruinas estén vacías. Le ruge el estómago. Hace ocho horas que no come, y sólo comió un trozo de pan.
Le han quitado la mochila. O ha desaparecido. Así que se las tendrá que arreglar para conseguir comida sea como sea. Sal afuera, y ve que el sol empieza a caer, que está llegando la noche. Se apresura para encontrar lo mínimo de alimento.
Topa con un árbol. ¿Habrá algún fruto rico ahí arriba? Intenta subir al tope del árbol, casi lo consigue… Hasta que ve cuatro árboles y cae al suelo, derrotada por el hambre.

3 comentaris:

  1. Hola wapa.
    Trobo que escrius molt molt bé. Les descripcions són molt bones i fas que el lector vulgui continuar llegint fins el final.
    Un petonet endolcit.

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  2. Moltes gràcies!
    Ara intentaré publicar el cinquè:D

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